Bandera de PAIS, detrás de cientos de postulantes

07.06.2009 18:58

 

Llegan poco a poco con sus carpetas en mano y la ilusión de conseguir un puesto en alguna escuela o colegio fiscal. En su mayoría son mujeres de escasos recursos que hace 5, 10, 12 años obtuvieron su título como docentes.

Algunos han trabajado en pequeñas escuelas particulares y otros –dicen– nunca ejercieron la profesión por falta de oportunidades y se dedicaron “a cachuelear en lo que salga” para mantener a su familia.

“Una compañera me recomendó que venga. Ella ha  trabajado dos años en las campañas de (Rafael) Correa y ya le dieron un contrato”, comenta una de las decenas de maestros que acuden a la central matriz del Movimiento PAIS, en  las calles Esmeraldas y Gómez Rendón. La sede funciona como una agencia de empleos, donde además de maestros, también médicos y líderes barriales van a dejar sus hojas de vida buscando un trabajo a cambio de “militar, militar y militar” para ese partido, como se los recomienda uno de los dirigentes del lugar, quien señala que “el contacto para ubicarse en el magisterio es Pablo Alarcón Salvatierra”.

Alarcón –a quien en el 2006 se le inició un sumario administrativo por mala relación con la comunidad cuando era director del CEM 14– es el actual coordinador general del Frente de Profesionales de la Educación. Un grupo afín a PAIS, al igual que el Frente de Educadores Eloy Alfaro Delgado,  que hoy es dirigido por Janel Pita.

Esta última agrupación nació hace dos años en el cantón Santa Lucía con el apoyo de la entonces directora de Educación del Guayas, Rocío Castro, quien, según Pita, los ayudó con facilitadores de la Dipromed para capacitar a sus docentes para obtener su nombramiento.

Ambos grupos ahora son cuestionados por los representantes de la Unión Nacional de Educadores (UNE). “La evaluación docente es solo una excusa para sacar a los actuales maestros y llenar esos espacios con los de  PAIS”, señala en ese sentido Nicolás Orellana, tesorero de la UNE en Guayas.

Según él, Castro aprovechó el poder y los recursos que tenía como directora de Educación para ir a los planteles de la provincia a reclutar a profesores desempleados e invitarlos a formar parte de PAIS a cambio de darles contratos en planteles públicos.

Rocío Castro rechaza las acusaciones, asegurando que siempre ha aclarado que el Frente Eloy Alfaro no es una agencia de empleos. “Decir eso (que daba contratos solo a los de PAIS) es una barbaridad, una mentira”, manifiesta Castro, candidata a asambleísta por ese partido.

Sin embargo, los que ya han sido beneficiados tienen otra versión. “Aquí nada es obligatorio, si no quiere afiliarse al partido no lo hace, pero el que persevera (yendo a las marchas y reuniones)  tiene más oportunidad de lograr trabajo”, afirma una de las docentes que el 29 de mayo participó en la manifestación a favor de la evaluación docente organizada por el Gobierno. 

Con acciones como esa, señala, consiguió un trabajo en una escuela pública, pero ahora tiene que “seguir perseverando” para que su contrato sea  legalizado en la Dirección de Estudios.

Esa es la promesa que, según una docente, hizo Pablo Alarcón ante unos 40 maestros que asistieron la noche del jueves, a una reunión para la campaña del Parlamento Andino en la sede matriz. “Nos dijo que los directores de nuestras escuelas tenían que hacerle llegar una lista de quienes tenemos contratos, porque él iba a ir a visitarnos con los de la  Dirección para legalizarlos”, manifiesta la maestra.

En una entrevista con este Diario, Alarcón niega que reciba carpetas o tramite puestos. “Los invito los jueves a la reunión para que vean cómo coordinamos la capacitación de los docentes para que saquen buenas notas en la evaluación”, se defiende.